En el Evangelio, escuchamos la llamada de Jesús: « ¡Sígueme! » ¿Es posible responderle con un compromiso para toda la vida?
En todos nosotros, hay el deseo de un futuro feliz. Pero teniendo la impresión de estar condicionados por tantos límites, a veces nos sorprende el desánimo.
No obstante, Dios está presente: « El Reino de Dios está cerca » (Marcos 1, 15). Percibimos su presencia asumiendo las situaciones de nuestra vida tal como son para crear a partir de lo que hay.


