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Archidiócesis de Valladolid. Secretariado de Ecumenismo
Valladolid, enero 2010
“VOSOTROS SOIS TESTIGOS DE TODAS ESTAS COSAS” (Lc 24, 48)
OCTAVARIO DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2010
Como cada año, entre los días 18 y 25 de enero, celebramos la Semana de oración por la unidad de los cristianos, y lo hacemos animados por las palabras que Cristo Resucitado dirige a sus discípulos: “Vosotros sois testigos ...” (Lc 24, 48). Estas palabras del Señor poco antes de ascender al Cielo tienen un claro carácter misionero, y se enmarcan dentro de las últimas instrucciones que imparte a los apóstoles: les invita a dar testimonio público de cómo en su persona se cumplen las promesas veterotestamentarias. Por tanto, la proclamación de la Buena Nueva, de la Esperanza cristiana, es tarea irrenunciable que compromete a todo cristiano que posea una fe viva, según nos recuerda Marcos al final de su Evangelio: “Id por todo el mundo y proclamad a todos la Palabra de Dios” (Mc 16, 15). Así, la evangelización se convierte en preocupación común, en reto apremiante que unifica las diferentes sensibilidades cristianas. La fuerza de la evangelización, dice el papa Pablo VI en la Exhortación Apostólica Evangelii nuntiandi, quedará muy debilitada si los que anunciamos el Evangelio estamos separados en multitud de denominaciones, si nos presentamos ante el mundo desgarrados en querellas doctrinales (cfr. EN 77). Juan Pablo II en la Encíclica Redemptoris missio destaca la importancia que para el ecumenismo tiene la labor en pro de la evangelización: “el impulso misionero pertenece, pues, a la naturaleza íntima de la vida cristiana e inspira también el ecumenismo: « Que todos sean uno ... para que el mundo crea que tú me has enviado » (Jn 17, 21) [RM 1].
En 1910 se reunieron en la capital de Escocia los delegados de las sociedades misioneras protestantes con el objetivo de establecer unas líneas comunes de actuación misionera, coordinando las actividades de la evangelización ad gentes. Con motivo de este centenario, el Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos han confiado la preparación de este octavario, de los textos para la oración, a las Iglesias cristianas con arraigo en Escocia. Celebramos, pues, en este año 2010 el centenario de la Conferencia Misionera de Edimburgo apoyándonos en el lema: “Testimoniar a Cristo hoy”. Las dificultades de la evangelización son especialmente agudas en la secularizada sociedad actual. Nuevos modos de dar a conocer nuestra esperanza en Jesucristo, acordes al sentir de nuestro tiempo, se nos demandan, y para ello debemos profundizar en el conocimiento y en la vivencia de la Palabra de Dios, como forma de situarnos en el mundo de una manera verdaderamente cristiana, dando testimonio entre nuestros hermanos, creyentes o no, de la fe que profesamos. La difusión del Evangelio, como actividad común de las Iglesias y comunidades cristianas, evidencia nuestro propósito de tratar de conducir la conciencia del hombre moderno hacia Cristo, inquietud que ya manifestaba el apóstol Pablo en los inicios del cristianismo: “anunciar el mensaje evangélico no es para mí un motivo de orgullo; es una necesidad que se me impone, ¡y pobre de mí si no lo anunciase!” (1 Cor 9, 16). En definitiva, somos piedras vivas del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia y estamos llamados a proclamar, a trasmitir íntegro, con convicción y audacia, el Mensaje de la Salvación. La Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica: “esta Iglesia, constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, permanece en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él, aunque pueden encontrarse fuera de ella muchos elementos de santificación y de verdad que, como dones propios de la Iglesia de Cristo, inducen hacia la unidad católica” (Lumen gentium 8). Por eso, estamos convencidos de que el Señor nos acompaña en esta tarea, que no es otra que la de contribuir modestamente a la reconstrucción de la unidad entre los cristianos, sabiendo que la oración común, el reconocimiento mutuo y la fraternidad entre todos los que confesamos a Cristo como Señor y Salvador son las bases sólidas en las que se sostiene nuestro compromiso en favor del ecumenismo. Animamos a todos los fieles de la diócesis a que participen durante estos días en los distintos encuentros de oración que hemos organizado, invitándoles además a las diferentes actividades que realizamos a lo largo de todo el año. El próximo día 26 de enero, martes, tendrá lugar a las 20 horas en el Estudio Teológico Agustiniano (Paseo de Filipinos, 7) la presentación de “La Biblia. Traducción Interconfesional” (BTI).
Aquí os dejamos también una tabla resumen:

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